¿Cómo pedimos las cosas?

Quienes han trabajado para empresas Norteamericanas sabemos que el diálogo escrito con la contraparte, ya sea clientes, superiores o colegas, es muy frío, directo y al grano. Incluso cuando se trata de pedir algo desde luego.

Un correo típico recibido de un Norteamericano sería así, sin importar sea de un superior, colega o colaborador subordinado:

“Send me the information about the lighting project”. Y ya, sin saludo de entrada ni de salida.

Nosotros en México no somos así. Nos gusta suavizar las cosas, anteponemos siempre los saludos y el protocolo dependiendo la situación. En nuestro hipotético intercambio localmente los correos serían distintos:

De un superior:

“Mándame la información del proyecto de iluminación por favor.” (Usualmente la ortografía no es el fuerte de muchos de los directivos, patrones o dueños, y no les interesa, pero vamos a concederlo para este ejemplo).

De un colega del mismo nivel:

“Buen día Rafa, mándame la información del proyecto de iluminación por favor. Saludos.”

De un colaborador subordinado:

“Buen día Ingeniero, ¿me manda por favor la información del proyecto de iluminación? La necesito para poder cotizar unos elementos del proyecto. Gracias de antemano. Saludos.”

En lo personal la parte difícil de saber es si debe uno responder en el mismo tono o conservar el protocolo y educación correspondientes en todos los casos. Por mi parte soy un firme creyente en la famosa frase popular “En el pedir está el dar” y creo que me ha funcionado hasta el momento. De igual manera la recomendación es siempre conservar un grado de protocolo sencillo cuando redactemos una solicitud o un mensaje instantáneo.

Imagínate del otro lado de la pantalla recibiendo esos mensajes. Tu instinto va a ser defensivo de entrada si recibes algo que parece una orden, sin saludos previos. Lo más probable es que no respondas y se pierda tiempo en que la contraparte te mande otros correos o termine marcándote por teléfono o buscándote personalmente.

Ese es nuestro reto, desplegar siempre buenos modales en nuestras interacciones digitales. La pantalla y el teclado son máscaras bajo las cuales es mucho más sencillo atacar a alguien que no tienes de frente en persona. Busquemos siempre suavizar las situaciones y regresar a lo que nos hizo humanos desde el principio; la comunicación verbal.

Intenta el siguiente experimento; cuando en tu trabajo recibas un mensaje en correo o en el teléfono, de alguien que aparentemente está molesto, márcale o búscalo en persona.

Te garantizo que su tono y voz no tendrán nada que ver con la percepción que tuviste por el mensaje y tendrás mucho más éxito en tu relación.

PD Todos tenemos miedo a interrumpir, a hablar con extraños, a vender o a vender nuestro producto, idea o servicio. Haz el experimento con el extraño que esto escribe y veras que puedo ayudarte. Mándame INBOX o haz tu cita en https://bookme.name/executivecoaching

 

 

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